Un crédito puede ser de gran ayuda si tenemos la solvencia de pagarlo en tiempo y forma, de otra manera puede generartemucho estrés si no has elegido el correcto o le has dado un uso inadecuado.

 

¿Cuál es tu capacidad de pago? ¿Estás en condiciones realistas de pedir dinero a una entidad financiera? Recuerda que un crédito es un compromiso que estás adquiriendo y, si estás seguro de que será una buena decisión, enfócate a estudiar el que mejor te convenga para tu mayor control financiero personal.

 

Los créditos son diferentes según lo que estés buscando, los hay de corto, mediano o largo plazo. Asimismo, habrás de conocer que existen créditos más caros y otros más baratos, pero la utilidad de cada uno dependerá de tus objetivos.

 

En tu investigación hallarás que algunos préstamos se relacionan con cierto tipo de garantías, ya sea aquéllos respaldados por un bien o los que únicamente requieren de tu palabra.

 

También tenemos los créditos que no se apoyan en garantías de algún tipo específico, pero que se respaldan por tu patrimonio. Los ejemplos son las tarjetas de crédito o los préstamos de tipo personal.

 

También existen unos créditos en que bienes que los respaldan suelen ser distintos de lo que se adquiere con ellos. ¿Sonó confuso? es simple: pides un crédito hipotecario de liquidez, por ejemplo, pero no lo usarás para una casa, sino para alguna otra cosa. A este crédito el universo financiero lo llama Préstamo con colateral.

 

Ahora que si lo que deseas es dejar un bien en garantía para pedir dinero, deberás ir a la casa de empeño más cercana, aunque posiblemente te decepcione el monto económico que te darán con la prenda que llevaste.

 

También existe el Crédito al consumo, respaldado por el mismo bien que se adquiere. El ejemplo clásico es el crédito para automóvil, en el que el mismo automóvil se toma como garantía.

 

Cuando se te ocurre pedir un préstamo hipotecario, sabrás que este tipo de créditos quedan garantizados con un bien inmueble y son de muy largo plazo.

 

Finalmente, hallarás un nuevo tipo de financiamiento muy de vanguardia, el Fintech (Finance y Technology), una institución de préstamos en línea directos, sin intermediarios. Una de sus ventajas es que tu crédito estará listo ¡en horas! Ello significa que tendrás el dinero directamente depositado en tu cuenta. En el mercado mexicano existen opciones como Ferratum.mx, que seguramente será de gran apoyo a tu necesidad financiera.

 

 

Las tasas de interés:

 

Ha llegado el momento de que tu investigación sobre financiamiento se detenga a considerar las tasas de interés que habrás de pagar. Recuerda que deberás pensar muy bien tu decisión.

 

Existen los préstamos con Tasa nominal, aquélla que no se modifica mientras esté activo el crédito. Aquí podemos incluir aquellos créditos de pagos fijos. La otra forma es la de la Tasa de interés variable, esa que va cambiando mes a mes, y que se apoya en una referencia como Cetes o la TIIE. Lo malo: si las tasas del mercado suben, tú pagaras más.

 

Existe una opción muy manejable, según se quiera ver: los créditos sin intereses. La trampa es que al final, este tipo de financiamiento ya incluye el costo total en el precio de lista. La ventaja de este crédito es que probablemente te sea más fácil liquidarlo.

 

En el mercado financiero encontrarás también dos tipos más de cálculos de tasa: los de Tasa global y los de Tasa tope. Los primeros utilizan una pactada y los intereses se suman desde un inicio al principal; luego, los pagos quedan fijos. Los segundos, son más parecidos a los de Tasa variable, pero su ventaja es que, si dichas tasas en el mercado se incrementan por alguna razón, tú sólo pagarías el máximo pactado.

 

Por: Ferratum.

 

 

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