Contrario a lo que podría pensarse comúnmente, no todas las deudas son negativas y, en ocasiones, también son necesarias y obligatorias. Casi siempre, las llamadas deudas malas, o negativas, son aquellas que surgen cuando no tienes cuidado al comprar algo a crédito y eso desbalancea tus finanzas.

 

Contrario a lo que podría pensarse comúnmente, no todas las deudas son negativas y, en ocasiones, también son necesarias y obligatorias. Casi siempre, las llamadas deudas malas, o negativas, son aquellas que surgen cuando no tienes cuidado al comprar algo a crédito y eso desbalancea tus finanzas.

 

Deudas buenas vs deudas malas

 

Pero, también existen deudas positivas que, prácticamente son una inversión, ya que no sólo te ayudan a generar historial crediticio sino, en algunos casos como los créditos hipotecarios, estarás invirtiendo para un bien a futuro o, en el caso de los seguros, a proteger tus bienes así como tu salud y la de tu familia.

 

De acuerdo con Brian Milligan, especialista en finanzas de la BBC, las deudas buenas son aquellas que no merman tus ingresos ya que has asumido que puedes pagarlas, el problema comienza cuando las deudas se salen de control porque, hablando del pago de bienes inmuebles o un automóvil, por ejemplo, la ausencia de pago podría provocar que pierdas esos bienes en los que has invertido.

 

Entre las deudas que no podemos evitar y que son necesarias encontramos:

 

  • Pago de servicios del hogar (luz, agua, gas, predial, teléfono/internet, mantenimiento), su pago dentro de las fechas límite te garantiza seguridad y estabilidad en tu hogar porque, de otra forma, los servicios serán cortados y eso afectaría tu calidad de vida.
  • Seguros médicos y de vida, mismos que es deseable que jamás tengas que utilizar, pero el saber que están ahí te genera calma y seguridad ante algún evento repentino como una enfermedad o una operación urgente.
  • Seguro del automóvil. Nunca sabes cuándo te robarán el automóvil entero o en partes, o cuándo tendrás un accidente automovilístico.No importa que seas buen conductor, nada como tener la tranquilidad de que tu compañía aseguradora se hará cargo de todo.
  • Ahorro mensual. Además de tus deudas y gastos corrientes, los especialistas en finanzas te recomiendan destinar una partida de tu sueldo –ya con los servicios y necesidades cubiertos en tu hogar, incluyendo el esparcimiento y la diversión familiar– en ahorro para algunos imponderables, o bien para que, a fin de año tengas un extra, además de tu aguinaldo, para hacer un viaje o comprar los regalos navideños, por ejemplo; o, simplemente, para tu vejez si es que acaso ese ahorro no lo tocas. Como sea, es una “deuda” autoimpuesta, pero que te traerá beneficios a corto, mediano y largo plazo.
  • Colegiaturas. Ya sea porque tienes hijos en edad escolar, o porque tú mismo te encuentras estudiando algo para aumentar tu bagaje profesional, las colegiaturas son también una inversión a futuro.

 

No obstante, estas deudas, que están consideradas dentro de tu presupuesto, no implican recortar partidas destinadas a otros gastos como comida, pago de tarjeta de crédito y tu ahorro en caso de que se te salgan de control las finanzas.

 

Qué hacer si se han salido de control

 

En caso de que tus deudas te rebasen, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) te recomienda:

 

  • Buscar asesoría legal y financiera.
  • Negociar con los bancos o acreedores para encontrar una solución que convenga a todos.
  • Aprender habilidades y manejo de herramientas para tener un mejor control de tu dinero.

 

Planeación y administración, son dos conceptos en los que se basa la CONDUSEF para evitar que deudas extras, además de las obligatorias, afecten tu economía. Según la institución, sólo 20% de los adultos en México tiene un control de sus gastos. Por ello, es importante que, ya que existen deudas obligatorias, aprendas a presupuestar, de esa manera tendrás control sobre tus gastos y conocimiento real sobre tu capacidad crediticia.

 

 

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